Cómo mantenernos motivados cuando no tenemos energía ni ganas

¿Estás atrapado en un proyecto insufrible? ¿El tema que te ha tocado te lleva al borde del aburrimiento? Incluso si es algo que nos apasiona, hay días en los que no hay motivación y es muy difícil concentrarse y ser productivo. Las causas pueden ser muy diversas: problemas familiares, hormonales, de relaciones, una pérdida, las ganas de estar haciendo otras cosas, pereza, etc. Sea cual sea el motivo, esto es perfectamente normal. Al fin y al cabo somos humanos, no robots y no siempre somos capaces de dar el 100%. Pero cuando tenemos un trabajo o proyecto que entregar, un examen importante o el jefe está atento a nuestro rendimiento, es imperativo encontrar la motivación cuanto antes. 

La motivación sale de uno mismo

Esto es lo primero que debes saber. No importa la cantidad de incentivos que te pongan, si tú no decides estar motivado, te puedes ir despidiendo de ser productivo hoy. Este suele ser uno de los principales problemas que todo padre o profesor tiene. ¿Cómo podemos motivar al niño? La respuesta (aunque decepcionante), no podría ser más sencilla. No se puede. Es posible incentivar al niño hasta cierto punto: la promesa de una recompensa si lo hace bien o un castigo si lo hace mal, pero si el niño no está interesado los incentivos poco van a hacer. Es por esto que cuando te encuentras sin ganas de hacer nada en medio de un proyecto, párate un segundo a reflexionar y hazte las siguientes preguntas:

-¿Por qué estoy haciendo esto?

-¿Cuál es mi objetivo?

-¿Qué pasará/cómo me sentiré si no lo logro?

Muchas veces el problema está en que nos enfocamos tanto en el doloroso o aburrido proceso que nos olvidamos de la razón que hay detrás. ¿Por qué decidimos hacerlo en un principio? Quizá necesitemos conseguir un título, ganar dinero, el puesto de nuestros sueños, validación, admiración, orgullo… Sea cual sea el motivo, es importante recordarlo diariamente para encontrar esa motivación interior.

Buena organización

motivación

Trabajar bajo presión no garantiza buenos resultados. Es más, diversos estudios demuestran que las personas que lo dejan todo para el último minuto obtienen peores resultados. Es importante empezar con tiempo para evitar el estrés y la ansiedad. El problema con esto es que muchas veces es difícil sentirse motivado cuando sabes que todavía te quedan semanas hasta la fecha de entrega o el momento de evaluación. “Ya lo haré, tengo tiempo”, suele ser la respuesta general. ¿Qué recomendamos? Dividir el proyecto en objetivos más pequeños (quizá diarios). Es más fácil sentirse motivado cuando tenemos que cumplir un objetivo cercano, es decir, hacerlo antes de esa noche ya que no hay excusa para decir “lo haré mañana”. 

Cuidado físico y mental

La motivación la genera nuestro cerebro y una mente cansada y sin energía no va a resultar productiva. ¿Cómo puedes mantenerte motivado entonces?

-Haz pequeños descansos: un cerebro saturado es de poca ayuda. Si te presionas mucho llegará un punto en el que sientas que tu cabeza va a explotar y no puedas más. Los descansos (¡pequeños!) ayudarán a que seas productivo durante más tiempo y no te vuelvas loco. ¿Que te cuesta volver a ponerte tras el descanso? ¡Recuérdate de nuevo los objetivos!

-Aliméntate bien para que tu cuerpo esté lleno de energía. ¿Sabías que el cerebro es el órgano que más energía requiere?  

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